Enuresis nocturna es el término médico utilizado para definir el mojar la cama. La mayoría de los niños mojan la cama ocasionalmente, o incluso todas las noches durante los años de entrenamiento para ir al baño. De hecho, se estima que siete millones de niños en los Estados Unidos mojan sus camas regularmente. 

Controlar la función de la vejiga durante el sueño suele ser la última etapa del entrenamiento para ir al baño. En otras palabras, es normal que los niños mojen la cama mientras duermen durante ese proceso de aprendizaje. Si un niño continúa mojándose más de dos veces al mes después de los 5 o 6 años, se considera un problema.

 

Mojar la cama en niños mayores puede ser simplemente el resultado de la inmadurez. La edad en la que los niños pueden controlar sus vejigas durante el sueño es variable. El control de la vejiga es un proceso complejo que implica la acción coordinada de los músculos, los nervios, la médula espinal y el cerebro. En este caso, el problema se resolverá a tiempo. Por otro lado, puede ser una indicación de una afección médica subyacente, como la obstrucción del tracto urinario. Si la enuresis persiste después de los 6 o 7 años, debe consultar a su pediatra

SÍNTOMAS

Mojar la cama se refiere a la micción involuntaria durante el sueño en niños mayores de 5 años. Mojar la cama puede ocurrir en cualquier momento durante la noche, pero generalmente sucede durante las primeras horas de sueño. Mojar la cama para niños mayores de 5 años no es infrecuente, pero si ocurre más de 2 a 3 veces al mes, los padres deben consultar a su pediatra.

TRATAMIENTO

Debido a que la enuresis tiende a ocurrir durante las primeras horas de sueño, un buen método para prevenirlo es asegurarse de que su hijo vaya al baño antes de acostarse. Los tratamientos de comportamiento comúnmente recetados para tratar el problema incluyen: 

  • Establecer una rutina regular para acostarse que incluya  ir al baño
  • Despertar a su hijo durante la noche antes de que normalmente moje la cama y lo lleve al baño
  • Desarrollar un sistema de recompensa para alentar a su hijo a las noches secas, como calcomanías 
  • Hablar con su hijo sobre las ventajas de ir al baño, como no tener que usar pañales y convertirse en un "niño grande"
  • Limitar las bebidas por la noche y las solicitudes de última hora, incluyendo el agua.
  • Usar una "almohadilla" que incorpore una alarma que se active cuando el pijama o la cama de su hijo se moje durante un accidente. Estos sistemas le enseñan a su hijo a despertarse antes de que ocurra la enuresis..

MOJAR LA CAMA 

Como último recurso, un médico puede recetar medicamentos para la enuresis, ya sea para su uso a corto o largo plazo.

Algunos ejemplos son la imipramina (un antidepresivo), que relaja la vejiga, y la desmopresina, una copia artificial de un químico corporal normal que controla la producción de orina por la noche. Aunque los medicamentos generalmente ayudan, la enuresis generalmente se reanuda una vez que el niño deja de tomar el medicamento. Como con cualquier medicamento, es importante controlar la respuesta de su hijo al medicamento.

Hay productos que los padres pueden comprar para niños en edad escolar con enuresis:

  • Calzoncillos absorbentes desechables
  • Calzoncillos absorbentes reutilizables
  • Forros de sacos de dormir
  • Alarmas de humedad que se activan cuando el niño comienza a mojar la cama.

 

No hay motivo para castigar si su hijo moja la cama. Su hijo no puede evitarlo. Hable con su médico sobre las opciones de tratamiento y seguir estos consejos de afrontamiento puede ayudarle:

  • Sea paciente, comprensivo y atento
  • No hable sobre la enuresis frente a los demás
  • Hable con su hijo sobre cómo funciona la vejiga
  • Evite los líquidos en las horas previas cama

DATOS DE ENCUESTAS

De acuerdo con la encuesta  de la Fundación Nacional del sueño del 2003 en América, el 14% de los niños en edad preescolar y el 4% de los niños en edad escolar se orinan en la cama un par de noches por semana o más y el 21% de los niños en edad preescolar y el 7% de edad escolar los niños lo hacen una vez a la semana o más.