Preguntas frecuentes sobre niños y el sueño

Artículo escrito por Melisa Moore, PhD / Psicóloga clínica / The Pediatric Sleep Center of The Pediatric Lung Center / Fairfax Neonatal Associates, Fairfax, VA

Como cada padre, abuelo, pariente y amigo de un niño con dificultad para dormir, los problemas del sueño tienen un fuerte impacto, no solo en la vida del niño, sino también en el sueño y el funcionamiento diurno de otros miembros de la familia. Lo que no es tan conocido es que existen tratamientos médicos y de conducta efectivos disponibles para los problemas del sueño infantil.

Debido a que estos problemas tienden a persistir o recurrir desde la infancia hasta la edad adulta, la identificación y el manejo temprano por parte de un especialista en sueño es fundamental para mejorar la calidad de vida del niño y de toda la familia.

Aquí hay respuestas a preguntas comunes de los padres sobre la apnea del sueño de sus hijos y otros problemas de sueño.

Después de que su hijo sea diagnosticado con apnea del sueño, tendrá una discusión con su especialista en sueño sobre los próximos pasos. A menudo, se recomienda un referido a un médico de oído, nariz y garganta para ver si la cirugía (por lo general, la extirpación de las amígdalas y / o las adenoides) es una buena opción. Alrededor del 75% de los niños se curarán con este tipo de cirugía. Varios meses después de la cirugía, se recomienda que su hijo tenga un estudio de seguimiento para ver si la apnea del sueño se ha resuelto.

También se le puede pedir que regrese a la clínica para analizar otras opciones de tratamiento, como CPAP (presión positiva contínua en las vías respiratorias) si su hijo no es candidato para la cirugía, o si un estudio de seguimiento del sueño muestra que todavía tiene apnea del sueño después de la cirugía.

Describa sus preocupaciones abiertamente. A menudo, en la medicina del sueño, los detalles ayudarán al médico a hacer el mejor plan para su hijo. Además, debe analizar cualquier inquietud sobre el crecimiento y el desarrollo de su hijo, la alimentación (incluido el reflujo), las infecciones del oído, el ezcema u otros problemas de salud que podrían afectar el sueño de su hijo.

En la mayoría de los casos, si su hijo ha sido diagnosticado con apnea del sueño mediante polisomnografía, estará cubierto.

Es importante tener en cuenta la edad del niño al desarrollar una estrategia, ya que el enfoque será diferente en cada etapa del desarrollo. Por ejemplo, los adolescentes tienen más preocupaciones sociales y probablemente estén preocupados por lo que pensarán sus amigos. Una discusión realista sobre los costos y beneficios de CPAP puede ser útil. Por otro lado, los niños más pequeños a menudo tienen dificultades para mantener la máscara. No importa la edad de su hijo, el CPAP puede sentirse extraño al principio, por lo que es mejor un enfoque gradual.

Permita que su hijo investigue su máquina CPAP con usted presente. Asegúrele que, aunque hace ruido, aún es seguro. Concéntrese en los beneficios que su hijo puede notar, como tener más energía en la escuela o poder levantarse más temprano para jugar los fines de semana.

Una vez que su hijo se haya adaptado a la idea, es hora de usar la máquina. Esto puede ser un poco complicado y puede tomar algunos días dependiendo del nivel de comodidad, y la edad de su hijo. Primero puede querer que el niño se ponga la máscara durante unos minutos, luego un poco más sin que se active la presión. Luego, puede ponerle la máscara a su hijo con el aire puesto solo por unos segundos, luego un minuto, luego unos minutos, etc. Es crucial reforzar cada uno de estos pasos con elogios e incluso con un pequeño regalo. Los mejores refuerzos son cosas que se pueden dar de inmediato y que le gustan al niño. Por ejemplo, 10 minutos de tiempo en la computadora o jugar un juego con un padre.

Encontrar un proveedor especializado en sueño pediátrico es ideal, pero no están en todas partes. Busque un médico certificado en medicina del sueño como mínimo. Si sospecha que su hijo tiene un problema de sueño conductual, como dificultad para conciliar el sueño o vigilia nocturna frecuente, busque un psicólogo que se especialice en sueño o en terapia cognitiva de conducta con niños.

Tenga en cuenta que algunos bebés lloran un total de 3-4 horas por día, lo que puede parecer una eternidad. Desde el nacimiento hasta que su bebé tenga varias semanas, el mejor consejo puede ser pedirle ayuda a sus amigos o familiares (este es un buen momento para programar la visita de un pariente) y tratar de dormir cuando el bebé duerme.

Finalmente, a los 2-3 meses, puede ayudar a su bebé a diferenciar la noche del día manteniéndolo activo y en una habitación iluminada durante el día y lo contrario por la noche. Cuando esté listo, puede ayudar a su pequeño a aprender a calmarse y dormir toda la noche. La clave para esto es elegir una constante hora de dormir y permitir que su bebé se duerma de manera independiente (con la menor ayuda posible). Con el tiempo, su bebé desarrollará las habilidades que necesita para quedarse dormido y permanecer dormido sin usted.

El cuarto del bebé ideal debe tener una temperatura fresca pero cómoda en un ambiente tranquilo y oscuro. Sin embargo, seamos sinceros; muchos padres se enfrentan con sonidos diversos, hermanos que lloran o una casa ruidosa. Considere usar una máquina de ruido blanco o incluso solo un ventilador ruidoso para bloquear los sonidos nocturnos. Si el cuarto es especialmente luminoso, considere las cortinas que oscurecen la habitación. Para los bebés, es muy importante minimizar las mantas, las almohadas y otros artículos mullidos en la cuna para reducir el riesgo de síndrome de muerte súbita (SDMS) del lactante. También recuerde que los bebés deben dormir boca arriba.

Es difícil para muchos padres que trabajan y que se preocupan por desarrollar vínculos saludables con sus hijos. Recuerde que las relaciones se forman siempre que esté con su hijo, no solo de noche. Es la calidad de su tiempo juntos lo más importante. El sueño es fundamental para el desarrollo de bebés y niños, y sacrificar el sueño es como reducir otras necesidades importantes como la comida.

Los niños de 10 años necesitan aproximadamente 10 horas de sueño por noche y, contrariamente a la creencia popular, los adolescentes no necesitan mucho menos. La cantidad de sueño recomendada para los adolescentes es de poco más de 9 horas. Es más fácil decirlo que hacerlo, ya que una combinación de factores biológicos y sociales dificulta que los adolescentes se acuesten temprano.

Mantener un horario de sueño constante entre semana y fines de semana puede ayudar, en otras palabras, a no dormir hasta las 2:00 pm los fines de semana.

Un horario de sueño constante y una rutina para dormir son absolutamente esenciales. Los niños generalmente tienen una "ventana" cuando tienen más probabilidades de quedarse dormidos y una vez que ha pasado esa ventana, puede parecer que tienen una energía ilimitada.

Decidir una hora de acostarse y apegarse a ella ayudará. Una rutina regular le indicará al cerebro de su hijo que es hora de dormir. Una buena rutina es la misma todas las noches, es corta e involucra actividades que le gustan a su hijo. Para un bebé, esto podría ser un baño, un masaje para bebés y una canción. Para un niño pequeño, esto podría ser un baño, un libro, un trago de agua y un beso de buenas noches. La rutina debería ir en una sola dirección: hacia el dormitorio.

Entre el 3% y el 12% de niños, tiene un trastorno del sueño llamado apnea obstructiva del sueño (AOS), donde las vías respiratorias pueden bloquearse total o parcialmente durante la noche, lo que causa dificultad para respirar durante el sueño. La Academia Estadounidense de Pediatría ha recomendado que todos los niños que roncan tengan un estudio de sueño nocturno (polisomnografía) para determinar si tienen AOS.

Un pediatra puede brindarle asesoramiento (o referirlo a un especialista en sueño) si su hijo tiene problemas para conciliar el sueño. Permanecer dormido o despertarse demasiado temprano, respiración ruidosa o los ronquidos, los movimientos repetitivos, caminar o hablar durante la noche, también puede ser discutido.